7 errores para arruinar tu salida a la nieve (y cómo evitarlos)
La nieve tiene algo especial. Todo parece más tranquilo, más limpio y más fotogénico.
Hasta que el vehículo empieza a patinar, el frío congela el agua del bidón, las botas están empapadas y descubres que la batería no estaba tan sana como creías.
Viajar en invierno no es más difícil que viajar en verano. Solo exige estar mejor preparado.
Después de muchas salidas en nieve y cordillera, estos son los errores que vemos con más frecuencia.
1. Creer que la nieve es el problema
La nieve rara vez es el problema.
El hielo sí.
Una carretera completamente blanca puede tener mejor adherencia que una carretera negra con hielo invisible. (Hielo Negro)
Por eso, antes de acelerar o frenar, observa la textura del terreno y conduce siempre con movimientos suaves.
2. Salir con la presión incorrecta
Ya hablamos de neumáticos en otro artículo, pero en invierno cobra todavía más importancia.
La presión adecuada aumenta la superficie de contacto y mejora el control.
No existe un PSI universal.
Depende del vehículo, del peso, del neumático y del terreno.
Y recuerda: desinflar ayuda en nieve profunda, pero nunca reemplaza una buena lectura del terreno.
3. Llevar cadenas… y nunca haberlas puesto
Las cadenas no se aprenden a instalar cuando ya estás atrapado.
Practica en tu casa.
Aprende en qué eje van.
Revisa que sean del tamaño correcto.
Y recuerda retirarlas apenas vuelvas al ripio o al asfalto.
4. Pensar solo en el vehículo
El conductor también necesita preparación.
Guantes secos.
Botas impermeables.
Ropa por capas.
Un termo con agua caliente.
Una muda completa.
Muchas recuperaciones terminan antes por una persona con frío que por un vehículo atascado.
5. No pensar en el campamento
En invierno el campamento cambia completamente.
Llega con luz de día.
Arma todo antes de que baje la temperatura.
Protegete el viento.
Mantén la cocina accesible.
Y evita entrar a dormir con ropa húmeda.
Dormir seco vale más que dormir caliente.
6. Salir sin autonomía
En invierno todo consume más.
Más combustible.
Más batería.
Más comida caliente.
Más agua.
No planifiques con el mínimo.
Planifica con margen.
La montaña no entiende de horarios.
7. Confiarse
Este probablemente sea el error más común.
Porque el camino estaba fácil.
Porque ya viniste el año pasado.
Porque el vehículo tiene bloqueo.
La montaña cambia todos los días.
La nieve cambia cada hora.
Y el mejor conductor sigue siendo el que sabe cuándo detenerse.
En Overlandes creemos que disfrutar el invierno, consiste en volver con ganas de salir otra vez.
Un vehículo preparado ayuda.
Pero una persona preparada marca la diferencia.
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Viaja y deja las excusas.